miércoles, 2 de octubre de 2013

Museo de Mercedes-Benz

Museo de Mercedes-Benz

El Museo de Mercedes-Benz hace que cualquiera se olvide de que está en un museo. No presenta ninguno de los problemas que hacen cada vez menos sostenibles los museos. Las obras que rodean al visitante pertenecen exclusivamente a la cultura de éste.

Están más cercanas y dirigidas al espectador que la mayoría del arte que se hace hoy en día. Si entras en el MOMA de Nueva York el primer objeto importante con el que te encuentras no es arte sino un helicóptero que flota sobre tu
cabeza. El helicóptero representa los logros y problemas de nuestra sociedad, como lo hacen los coches y su historia en el Museo de Mercedes Benz.

A la gente le gusta ir a los museos, especialmente a los museos específicos, tanto como asistir a las exposiciones errantes que muestra todas las obras de Vermeer o El Greco.

Disfrutan más que pululando sin ganas por museo del tipo almacén que tienen un poco de todo. En la cima de los museos generalistas está el Louvre, en lo más bajo el V&A, sólo depende de la proporción de obras maestras y el resto de la colección. El futuro, por tanto, pertenece a la especialización de las colecciones que estimulen la cultura más de lo que lo hacen las colecciones generalistas sin rumbo.

La puesta en escena del arte tiene su historia, sus tradiciones y sus propios dogmas. Nos gusta desafiar estas convenciones para impulsarlas a mejorar. La novedad siempre es interesante.

Aunque no lleguen a cuajar, habrán cumplido su propósito de mostrar arte de una manera fresca. Al mismo tiempo, vivimos un momento en el que los museos, como obras de arquitectura despiertan más interés que las colecciones que albergan. Los objetos derivados de la cultura merecen más atención. Queremos situar el arte de nuevo sobre un pedestal. Nuestro ambicioso objetivo museístico es conseguir que lo expuesto se disponga como en las mejores tiendas, que fascine, evoque la misma admiración y deseo.

Cuando afirmamos que queremos devolver los objetos a sus pedestales lo hacemos en un sentido más literal que metafórico. Los pedestales son necesarios para condicionar el punto de vista, cada obra debe estar situada en el lugar y a la altura adecuada. Los maestros de los pedestales son Bernini y Brancusi, pero no sólo los clásicos, cualquier escultor sabe que el punto de vista es la base. En el Museo Mercedes-Benz reproducimos el tratamiento que se le ha dado siempre a la escultura pero a gran escala. Integramos los pedestales en la arquitectura.

En lugar de podium individuales en la Leyend Room, la Sala de Leyendas, hemos realizado rampas semicirculares para generar distintas perspectivas. El visitante percibe los coches desde abajo, arriba, cerca, lejos, de frente, desde puntos de vista oblicuos a medida que recorre la sala. A las Collections Rooms, Salas de las Colecciones, se accede bajando una escalera, y poco a poco te pones a la altura de los coches.

Se podría decir que en el Museo Mercedes-Benz es el visitante quien se pone sobre un pedestal.

El poder ver los espacios expositivos ovales desde distintas alturas genera visiones panorámicas. Nos interesa no sóloayudar al visitante a concentrarse en cada objeto, sino que sea capaz de relacionar el objeto con la exposición como conjunto. Unidos, los largos pedestales y las salas panorámicas definen un nuevo tipo de espacio expositivo, oponiéndose a los espacios que no nos gustan en los museos. Por ejemplo, cuando entras en salas excesivamente anchas o altas eres incapaz de percibir el conjunto. Nuestro objetivo es crear un ambiente que estimule la contemplación, sin restringirnos exclusivamente al campo de la visión. Queremos conseguir experiencias visuales intensas relacionando el objeto con el espacio en el que está, las otras obras y el mundo exterior. En el Museo Mercedes-Benz puedes ver coches expuestos mientras pasan otros por la carretera, y más allá, los viñedos, y las colinas que rodean Stuttgart.

El éxito de una estructura depende de la eficacia de la organización interior de los espacios. No es una cara bonita lo que define un buen museo. Para explicar la estructura única del Museo vamos a compararlo con tres edificios que destacaron en el siglo XX. La National Gallery de Mies Van der Rohe en Berlin se caracteriza por sus grandes espacios expositivos diáfanos. El mismo efecto de libertad, y espacios que se unen a otros de manera continua se consigue en el Museo Mercedes-Benz gracias a la distribución de las cargas.

El sistema constructivo está integrado en los recorridos como podía hacerlo la rampa wrightiana del Guggenheim de Nueva York. La rampa desciende hacia el centro circularmente, en el Museo Mercedes-Benz, en cambio, los visitantes toman uno de los descensos espirales. La circulación está situada en el exterior como en el parisino Centro Pompidou, de Rogers y Piano. Con ello se revitalizan los alrededores del museo invitando a la
gente a entrar.

El Pompidou revolucionó la arquitectura metiendo a las instalaciones en el juego. El Museo Mecedes- Benz también da a las instalaciones el estatus de arquitectura, no exponiéndolas sino incluyéndolas en la filosofía proyectual del edificio.

El arte del Museo Mercedes-Benz se basa en que une distintos principios espaciales radicales, generando una nueva tipología. Una de las preocupaciones de la arquitectura en los últimos treinta años ha sido como transformar el cubo moderno en superficies oblicuas. Descartamos desde el principio el uso de líneas rectas y planos. Pero la arquitectura interpreta lo oblicuo de maneras diversas.
Lo oblicuo para este proyecto es el medio para estimular la movilidad, el sentido de la dirección y la comunicación entre edificios.

El uso de esquinas en las paredes, suelo y techo da al ojo un punto en el concentrarse, la repetición de estos elementos resulta paradójicamente relajante. Por tanto la oblicuidad es perfecta en este museo ya que elimina cualquier distracción. Especialmente cuando se combina con otros elementos arquitectónicos: la curva.

La mezcla entre superficies oblicuas con curva simétricas define espacios profundos y asimétricos que encontramos tanto en las fachadas como en lasplantas del edificio. La fusión entra la curvatura y lo oblicuo produce superficies que se pliegan, el gran tema arquitectónico de los 90. El pliegue, que normalmente se hace muy patente, resulta invisibleen el Museo Mercedes-Benz. Ha sido absorbido por el sistema constructivo y estructural, la iluminación natural, y la distribución que relaciona uniendo y separando los dos tipos de espacios expositivos.

Los visitantes se mueven por el museo impulsados por las superficies oblicuas. Los vehículos se desplieguan cronológicamente alrededor de la espiral que se equilibra con las plataformas horizontales que proporcionan espacios de relax. Cuentan la historia del automovilismo de manera espacial en vez de meramente distribuir objetos. El movimiento y las máquinas que lo producen son intrínsecos al Museo y a su contenido.

La veneración por la máquina siempre ha ido ligada a la arquitectura. Muchos arquitectos han intentado emular su eficiencia, su inteligencia tecnológica, su compacidad, la modernidad de la máquina en los edificios. El Museo Mercedes encierra a las máquinas. Uno puede acercarse a estos objetos brillantes con la misma atención que produjeron su existencia en un primer momento. Todos los detalles que hablan del día a día están expuestos. A medida que recorres el espacio los objetos van apareciendo en tu campo de visión hasta que los dejas atrás. Las máquinas permanecen, el visitante es quien se mueve.

El edificio se retuerce y gira alrededor del visitante como una escultura, ahora ves objetos y personas, segundos después, no.

Para ver todos los coches harían falta al menos seis horas, los recorridos sinuosos se continúan sin un aparente final. Harían falta varias visitas para concebir el edificio. Es difícil saber dónde estás exactamente. Puedes estar en el lugar adecuado pero en el espacio equivocado o viceversa. El edificio sigue desplegándose, sorprendiéndote pero sin que nunca pierdas tu camino.

Museo de Mercedes-Benz

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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