sábado, 22 de marzo de 2014

Cómo reparar una alberca

Cómo reparar una alberca

Los problemas de impermeabilización que puedan existir en una pileta generalmente se detectan durante el verano. Mientras que las reparaciones conviene encararlas en invierno, ya que se deben realizar con la pileta vacía y suelen llevar tiempo. Además, las altas temperaturas dificultan la aplicación de pintura, que es el paso posterior a la reparación.

La pérdida de agua por una fisura, y consecuentemente el descenso del nivel de agua en la pileta, da aviso de la presencia de fisuras en el concreto. También puede ocurrir que, si existe una discontinuidad de la capa hidrófuga y además la pileta estuviera inmersa en napas freáticas, el agua del suelo ingrese en ella contaminada.

Ante la pérdida de agua, el procedimiento de reparación depende del material. En los últimos años, las piletas se están construyendo en concreto armado, ya sea colado en encofrado o gunitado por proyección a presión del concreto. En este elemento estructural, el material usado en la impermeabilización original es el estancador cementicio monocomponente.

Para reparar fisuras, la primera operación es hacer una junta. Para ello, se debe retirar el recubrimiento exterior y su adherente (pintura de caucho clorado, venecita o azulejo), llegar hasta el concreto, localizar la fisura y acanalarla mediante cincelado con cortafierro y maza siguiendo su recorrido y formando una acanaladura de no menos de 10 milímetros de ancho por 15 de profundidad, dependiendo del ancho original de la fisura.

En el fondo de la junta recién hecha se debe colocar un burlete de respaldo de espuma de polietileno y una imprimación, previa limpieza y secado de la acanaladura. Luego, se debe sellar la junta con mastic monocomponente de poliuretano, formando un cordón continuo y uniforme sin oquedades, flecos u ojos de pescado, hasta el nivel externo del concreto.

El sellador se debe dejar polimerizar tres días y luego reponer el impermeabilizante cementicio, aplicando un velo neutro o trama de vidrio en la franja reparada, de un ancho no menor a 25 centímetros, de modo que el nuevo impermeabilizante de reparación y el existente se superpongan.

Posteriormente, se debe colocar el nuevo revestimiento similar al original, previa aplicación de un puente de adherencia.

Al construir una pileta con muros perimetrales de ladrillo se suele aplicar una capa de mortero de cemento con hidrófugo en el plano interior. En estos casos, se debe llegar allí para ejecutar el mismo procedimiento que para un tanque de concreto.

Si la capa aisladora se desprende, hay que extraerla hasta donde se la detecte bien adherida al sustrato y recomponer la aislación con un nuevo mortero de cemento y arena (1:3 con hidrófugo cementicio), y puente de adherencia entre revoques viejos y nuevos. Se recomienda aplicar el mismo estancador cementicio monocomponente que para el concreto armado.

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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