viernes, 8 de enero de 2010

Roma

Roma

UBICACION GEOGRAFICA DE ROMA

Ubicación Justificar a ambos ladosRoma se sitúa en el continente Europeo en la que se llama Península Itálica.
Límites al norte con la cordillera de los Alpes. Al Este con el Mar Adriático, al Oeste con el Mar Tirreno y al sur con la isla de Sicilia.
Además se encuentran las islas Córcega, Cerdeña y Sicilia en el Mediterráneo.

Clima
Roma tiene un clima mediterráneo y suave. Generalmente el tiempo es cálido de junio a septiembre, los meses más calurosos son julio y agosto. En noviembre llueve bastante. Los inviernos son suaves. Las temperaturas medias en invierno van de los 5º a los 15º C y en verano de los 25º a los 35º C.

La arquitectura Fueron muy buenos constructores. En sus obras se nota la influencia de los etruscos y los griegos, a lo que le sumaron su sentido práctico al concebir una arquitectura básicamente utilitaria.
De los etruscos heredaron el uso de los arcos, la bóveda y la cúpula, mientras que de los griegos rescataron los tres órdenes arquitectónicos que se usaron para construir tanto columnas como edificios: el dórico, extendido por Grecia y Sicilia; el jónico, originario de Asia Menor; y el corintio, que es posterior a los anteriores al surgir en el siglo V a.C..
Algunas de las obras más importantes de los romanos fueron los acueductos, que cruzaban sus ciudades y que tenían por objeto conducir el agua hacia gigantescas termas; los arcos de triunfo y la columnas que conmemoraban las victorias militares; la basílica, que era un espacio abierto utilizado como palacio de justicia y centro de comercio; el Foro, plaza pública rodeada de pórticos, era el centro de la vida económica y política de la ciudad.
Los espectáculos se realizaban en los teatros y anfiteatros. El Coliseo tenía capacidad para 50 mil espectadores, mientras que en el Circus Máximo, más conocido como Circo Romano y donde se realizaban las carreras de carros, cabían 250 mil.
También hay que destacar la construcción de una red de calzadas, que eran carreteras rectas que unían Roma con el resto del imperio. La más conocida es la Via Appia. Además, de suma importancia fueron los baños públicos, que incluían piscinas para el baño, salas de masajes y gimnasio. Según se dice, en estos sitos se tomaban las decisiones más importantes.

ETAPAS DE LA HISTORIA DE ROMA

Podemos distinguir dos etapas en su historia primitiva:
La primera, la de los reyes latinos o sabinos que termina con Anco Marcio y la de los reyes de origen etrusco hasta Tarquino el soberbio en el año 509 A. de C. en que por una revolución se derribó la monarquía y se pasó a la República.
En la segunda etapa aparece La Ciudad que al comercio no fue el lugar destinado a ser habitado en forma permanente sino ocasional, cuando las necesidades de defensa lo imponían.

La historia de Roma abarca 1200 años y se divide en tres periodos:

• Monarquía: 753-509 A.C
La monarquía es la etapa institucional de Roma que se extiende desde su fundación por Rómulo, el primer rey, hasta la caída de Tarquino, el soberbio, en el año 509 A. de C.
La poesía épica y la historiografía latina nos dan de los orígenes y primeros siglos de Roma una versión en que abunda el elemento legendario (especialmente en el tema de la fundación de la ciudad).

• Republica: 509-29 A.C.
Desde el siglo VII hasta el siglo VI a.C. los reyes etruscos dominaron Roma, pero hacia el 510 a.C. se estableció la República cuando el último monarca, Tarquino el Soberbio, fue destronado. A partir de entonces Roma empezó a absorber las regiones periféricas. A raíz de la invasión gala a principios del siglo IV a.C., se construyó alrededor de la ciudad la llamada Muralla servia. El primer acueducto de Roma se construyó en el siglo 312 a.C.; al mismo tiempo, se construyó la vía Apia que enlazaba la ciudad con el sur de Italia. Roma siguió expandiéndose tanto durante como después de las Guerras Púnicas (264-146 a.C.). Durante este tiempo se edificó la primera basílica, en el 184 a.C., en el Foro.

• Imperio: 29 A.C.- 476 D.C

A comienzos de este periodo, Roma se había convertido en el centro del Imperio y de ella partía el sistema viario que ponía en contacto sus diferentes regiones, por lo que bien podía ser considerada como la capital del mundo. Esta vasta aglomeración estaba dotada con una red que permitía el abastecimiento de agua y otra de alcantarillado, pero superpoblados vecindarios pobres eran causa de frecuentes incendios. Por este motivo, el emperador Augusto instituyó las vigilias, o bomberos con poderes policiales. A pesar de todo, en el 64 d.C., un desastroso incendio destruyó gran parte del centro de la ciudad. Para Nerón, emperador entonces en el poder, esta fue la oportunidad de construir su palacio de la Casa Dorada. Dividieron su imperio en Occidente y Oriente.

¿LOS ETRUSCOS?

Los etruscos fueron un enigmático pueblo que cuyo núcleo histórico actualmente conocido fue la Toscana a la cual dieron su nombre (eran llamados tyrrenoi por los griegos y tuscii o luego etruscii por los romanos), aunque ellos se denominaban a sí mismos rasena. Desde la Toscana se extendieron por el sur hacia el Lacio y parte septentrional de la Campania en donde chocaron con las colonias griegas, hacia el norte de la península itálica ocuparon la zona alrededor del valle del río Po, en la actual región de Lombardía, llegaron a ser una gran potencia naval en el Mediterráneo Occidental, lo cual les permitió establecer factorías en Cerdeña y Córcega; sin embargo hacia el siglo V adC comenzó a deteriorarse fuertemente su poderío, en gran medida al tener que afrontar casi al mismo tiempo las invasiones de los celtas y los ataques de griegos y cartagineses, su derrota definitiva por los romanos se vió facilitada por tales enfrentamientos y por el hecho de que los rasena o etruscos nunca formaron un estado sólidamente unificado sino una especie de débil confederación de ciudades de mediano tamaño. En cierto modo predecesora de Roma y heredera del mundo helénico, su cultura (fueron destacadísimos orfebres, así como innovadores constructores navales) y técnicas guerreras superiores hicieron de este pueblo el dueño del norte y centro de la Península Itálica desde el siglo VIII adC hasta la llegada de Roma. Su temprana superioridad se vio reflejada en el hecho de que los primeros reyes romanos fueron etruscos. Hacia 40 adC, Etruria (nombre del país de los etruscos) perdió su independencia y se convirtió en una provincia del Imperio Romano.

Orígenes
Los orígenes de los etruscos nunca han estado claros. Si bien existen varias teorías para explicarlos, dos de ellas son las que tienen mayor peso.
La teoría orientalista, propuesta por Herodoto, que cree que los etruscos llegaron desde Lidia hacia el siglo XIII adC.
La teoría de autoctonía, propuesta por Dionisio de Halicarnaso, que consideraba a los etruscos como oriundos de la Península Itálica.
Teoría de un origen "nórdico", defendida por muchos a fines de s XIX y primera mitad de s XX se basaba sólo en la similitud de su autodenominación (rasena) con la denominación que los romanos dieron a ciertos pueblos celtas que habitaban al norte de los Alpes, en lo que actualmente es el Este de Suiza y Oeste de Austria: los ræthii o réticos, tal orígen supuesto sólo en parofonías está ya descartado.
Organización política y social
Políticamente, Etruria se conforma en federaciones de 12 ciudades unidas por lazos estrictamente religiosos, lo que es llamado Dodecápolis, pero esta alianza no es política, ni militar y cada ciudad es en extremo individualista.
La estructura política es, en un principio, el de una monarquía absoluta,.Luego se da una transición donde el gobierno es una dictadura de corte militar.En la pirámide social etrusca
1.- la oligarquía.
2.- Plebe libre,
3.- Extranjeros,
4.- esclavos..

Líderes etruscos conocidos
Osiniu (en Clusium) probablemente a principios del siglo XI adC.
Mezentius 1100 adC.
Lausus (en Caere).
Tyrsenos.
Velsu siglo VIII adC.
Lengua
El alfabeto etrusco derivaría del griego y del fenicio, puede ser leído pero la interpretación es dificultosa. Aparentemente el alfabeto podría ser inclusive más arcaico que el griego ya que conserva formas más antiguas de origen fenicio. Es de destacar que la fonética es completamente diferente a la griega, pues tiene características tales como variaciones vocálicas, reducción de los diptongos, tratamiento especial de las semivocales y ausencia de consonantes sonoras.

Arte
El arte etrusco, muy relacionado con los rituales funerarios, legó a Roma un extraordinario naturalismo en cuanto a la representación de rostros: los bustos son prácticamente una invención etrusca, el busto propiamente dicho, realizado en bronce fundido, difiere del "busto" griego, en éste último la persona retratada suele estar idealizada, no así en el genuino busto etrusco.
Entre las obras más destacables se encuentran:
1.- La Quimera de Arezzo
2.- Loba Capitolina o Lupa Capitolina
3.- El llamado Marte de Todi
4.- L'Arringatore (el orador)
5.- El sarcófago de los esposos

Arquitectura
Para las construcciones de viviendas y templos se utilizaba como base la piedra, estructuras de madera y revestimientos de barro cocido. Conocían la bóveda y la utilizaron para la construcción de puentes. También construyeron canales para drenar las zonas bajas, levantaron murallas defensivas de piedra pero sobre todo destacó la arquitectura funeraria, en forma de impresionantes hipogeos.Los templos estaban inspirados en el modelo griego, aunque presentaban notables diferencias respecto a los griegos: solían ser más pequeños, de planta cuadrangular, cerrados, sin peristilo, sólo con una hilera de columnas del orden llamado "toscano" a modo de los pronaos griegos, el altar estaba sobre un foso llamado por los latinos (la palabra es quizás de origen etrusco) mundus, es decir un orificio que donde simbólicamente servía de muladar hacia donde se arrojaban algunos de los sacrificios.

Religión

El tipo de religión es de revelación, y está plasmada en una serie de libros sagrados, los cuales tienen temas tales como la interpretación de los rayos, la adivinación, la rectitud del estado y de los individuos y hasta un análogo del Libro de los Muertos egipcio.

LA MAGNA GRECIA

Nombre dado en la antigüedad a las colonias griegas del sur de la península Itálica.
es el nombre dado en la Antigüedad al territorio ocupado por los colonos griegos al sur de la península italiana y Sicilia, donde fundaron polis que comerciaron con su metrópoli. Originalmente, Magna Graecia fue el nombre usado por los romanos para describir el área alrededor de la antigua colonia griega de Graia (Γραία), de forma que el área entera de colonización griega en la península italiana y Sicilia fue conocida por este nombre. De hecho, los términos "Grecia" y "griegos" en español y muchos otros idiomas vienen del término latino.

Muchas de las nuevas colonias se convirtieron en poderosas y prósperas ciudades, como Neapolis (Νεάπολις, Nápoles), Subaris (Σύβαρις, Sibaris). Otras ciudades de la Magna Grecia fueron Syrakousses (Συρακούσσες, Siracusa), Akragas (Άκραγας, Agrigento), Selinus (Σελινοΰς, Selinunte), Taras (Τάρας, Tarento), Lakroi or Locria (Λοκροί), Rhegium (Ρήγιον), Kroton (Κρότων, Crotona), Thurii (Θούριοι, Turios ), Elea (Ελαία), Messana (Mesina), Tauromenia e Hímera. Desde estos emplazamientos se mantenían vínculos con la Grecia más occidental, la del actual litoral hispanofrancés: Massalia (Marsella), Antípolis, Nicea, Emporion Ampurias o Mainake (Málaga).
Se dice que la Magna Grecia fue la tierra donde Odiseo, rey de Ítaca, (Ulises en la cultura romana) se perdió durante diez años, después de regresar de Troya y antes de llegar a su reino. Numerosas leyendas e historias mitológicas de la Hélade tienen lugar allí.
Fue conquistada por Roma, que tras vencer en las guerras samnitas continuó su expansión hacia el sur. Caso famoso es el de Tarento, que tenía una alianza con Roma, lo que no impidió que ésta violara la cláusula que le impedía llevar una flota más allá de estrecho de Mesina. A su paso por Tarento, para mayor provocación pidieron atracar en la ciudad. El convoy fue asaltado declarándose la guerra. Los tarentinos, ahora conscientes de su acción, llamaron a Pirro de Epiro.
La intervención de Pirro de Epiro casi logró salvar las colonias, aunque su derrota final puso fin a toda esperanza de independencia.

GUERRAS PÚNICAS

Guerras Púnicas, conflictos bélicos que enfrentaron a Roma y Cartago en los siglos III y II a.C. El adjetivo púnico (del latín, punicus) se deriva de poeni, el nombre con el que los romanos conocían a los cartagineses de descendencia fenicia. La causa de las guerras fue el dominio del mar Mediterráneo y Roma fue la vencedora en las tres.

Primera guerra púnica
La primera Guerra Púnica (264-241 a.C.) se debió a la rivalidad política y económica entre los dos poderes. Se inició cuando un grupo de soldados mercenarios (mamertinos) de Campania cercados en la ciudad siciliana de Messina (Mesina), solicitaron ayuda a Roma y Cartago contra Hierón II de Siracusa. Cartago ya controlaba parte de Sicilia; los romanos respondieron a esa petición con la intención de expulsar a los cartagineses de la isla. Después de construir su primera gran flota, los romanos derrotaron a los cartagineses en la batalla de Milai (260 a.C.), cerca de la costa norte de Sicilia, pero no consiguieron ocupar la isla. En el 256 a.C. el ejército romano bajo el mando de Marco Atilio Régulo estableció una base en el norte de África, pero al año siguiente el ejército cartaginés le capturó. Durante los trece años siguientes la guerra se desarrolló en gran parte en el mar, alrededor de Sicilia. El conflicto terminó con una batalla naval en el 241 a.C., en la que los romanos tomaron Sicilia; en el 237 a.C. conquistaron Cerdeña y Córcega, hasta entonces en manos cartaginesas.

Segunda guerra púnica
Amílcar Barca, que dirigió a los derrotados en el 241 a.C., dedicó el resto de su vida a fortalecer el poder cartaginés en Hispania, para compensar la pérdida de Sicilia. Su hijo Aníbal tomó el mando del ejército cartaginés en esa región en el 221 a.C., y en el 219 a.C. atacó y capturó Sagunto, una ciudad hispánica aliada de Roma. Ello desencadenó la segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.). En la primavera del año 218 a.C. Aníbal marchó con un gran ejército, formado por escuadrones de elefantes, a través de Hispania y la Galia, cruzó los Alpes y atacó a los romanos en Italia antes de que estuvieran preparados para la guerra, consolidando una buena posición en el norte del país, al tiempo que Hispania pasaba a ser una parte importante del teatro de operaciones. Hacia el 216 a.C. había obtenido dos importantes victorias, en el lago Trasimeno y en la ciudad de Cannas, llegando al sur de Italia. A pesar de sus peticiones, Cartago le envió insuficientes refuerzos hasta el 207 a.C., cuando su hermano Asdrúbal salió de Hispania con un ejército para unirse a él. Asdrúbal cruzó los Alpes, pero en una batalla en el río Metauro, en el norte de Italia, fue derrotado. Mientras tanto, el general romano Publio Cornelio Escipión, conocido como Escipión el Africano, había derrotado a los cartagineses en Hispania, tras arribar en el 218 a.C. a Emporion (Ampurias); y en el 204 a.C. desembarcó en el norte de África. Los cartagineses llamaron a Aníbal para defenderse contra Escipión, pero fue derrotado, al mando de un ejército de reclutas desentrenados, por el general romano en la batalla de Zama en el 202 a.C. Esta batalla marcó el final de Cartago como gran potencia y terminó con la segunda Guerra Púnica. Un año después, los cartagineses entregaron Hispania y las islas del Mediterráneo que aún poseían, renunciaron a su armada y pagaron una fuerte indemnización a Roma.

Tercera guerra púnica
Sin embargo, en el siglo II a.C., Cartago continuó comerciando, y, aunque era una potencia menor, su resurgimiento acabó por irritar a Roma. En el 153 a.C., los discursos del censor Catón el Viejo, quien persistía en demandar Delenda est Carthago (“Cartago debe ser destruida”), incitaron aún más a los romanos contra los cartagineses. Una violación, sin importancia, del anterior tratado por parte de Cartago, dio a los romanos el pretexto para empezar la tercera Guerra Púnica (149-146 a.C.). Bajo el mando de Publio Cornelio Escipión Emiliano, capturaron la ciudad de Cartago, la arrasaron y vendieron a los habitantes sobrevivientes como esclavos. El poder de Roma adquirió desde entonces unas características nuevas, fundamentadas todas ellas en el hecho de que pasaba a ser absoluta dominadora del Mediterráneo occidental.


Por iiarquitectos

0 comentarios:

Publicar un comentario