miércoles, 23 de julio de 2014

Diseñando para el desastre

Diseñando para el desastre

De proyectos profesionales e iniciativas locales a ideas promovidas por propietarios de viviendas o niños y jóvenes, el abanico de propuestas refleja la preocupación mundial por los cada vez más frecuentes huracanes, tornados, incendios, terremotos, inundaciones... De fondo hay además amenazas globales como el ascenso del nivel del mar, un proceso imparable que exige soluciones inmediatas.

El National Building Museum de Washington D.C (EE UU) exhibe desde este verano Designing for Disaster (Diseñando para el desastre). La amplia exposición, que se alargará hasta agosto de 2015, se centra sobre todo en los Estados Unidos —un país tradicionalmente expuesto a las catástrofes naturales por su situación geográfica— y documenta las consecuencias de grandes desastres junto a estrategias arquitectónicas y de diseño para reducir su riesgo.

La división de tierra, aire, fuego y agua sirve a los organizadores para incluir en cada elemento las catástrofes asociadas a ellos. En cada sección el museo despliega una extensa colección fotográfica que va de las imágenes de época a las tomas aéreas que hacen visibles los daños, planos de edificios, maquetas y recreaciones de elementos como la reproducción de una butaca de las gradas de un estadio en Berkeley (California) en la que el público puede sentarse para sentir con qué flexibilidad reaccionaría el asiento ante un sismo.

El 'muro de viento' que recrea un huracán de categoría 5 En el recorrido los organizadores han puesto a disposición del visitante elementos interactivos. El Wall of Wind (Muro de viento) del Centro de Investigación de Huracanes de la Universidad Internacional de Florida cuenta con una docena de ventiladores de dos metros de alto capaces de generar un huracán de categoría 5, como el Katrina o el Mitch. Una reproducción a pequeña escala de esta instalación permite contemplar cómo afecta la intensidad de los vientos, de 250 kilómetros por hora, a los edificios. Testimonios grabados de especialistas y supervivientes a desastres se unen a documentos gráficos como los reveladores murales que 45 niños crearon en 1992 tras vivir el Huracán Andrew en el sur de Florida.

¿Deberíamos tener derecho a construir sin importar el riesgo?

Los objetos completan el carácter destructivo de los desastres. Entre las piezas hay framentos de un puerto japonés que, con el terremoto y posterior Tsunami que sufrió el país en 2011, llegaron a la costa del Pacífico de los EE UU; la puerta de una vivienda de Nueva Orleans tras el huracán Katrina, con fechas y números escritos con espray para indicar cuántos cuerpos (de personas y de animales) se habían encontrado en su interior; una sirena de Kansas (que desde el edificio del ayuntamiento anunciaba las alertas de tornados) destrozada precisamente por un tornado en 2007...

"Esta exposición lanza preguntas fundamentales sobre dónde y cómo construimos. (...) ¿Deberíamos tener el derecho de construir exactamente lo que queremos, donde queremos, sin importar el riesgo? (...) Estamos redefiniendo los niveles de riesgo. Lo que pensábamos que era seguro en el pasado ya no es suficiente en el presente.", dice Chrysanthe Broikos, comisaria de la exposición. "Empleamos conscientemente la frase "diseñar para" en lugar de "diseñar contra" el desastre. La filosofía del "nosotros contra la naturaleza" conduce a problemas imprevistos".

Diseñando para el desastre

Diseñando para el desastre

Diseñando para el desastre

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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