martes, 24 de junio de 2014

Renovar y reinventar la ciudad con arquitectura

Renovar y reinventar la ciudad con arquitectura

La ciudad de México no sólo tiene muchos centros, sino que cada vez tiene nuevos centros, muy distintos de los que había, por ejemplo, hacia mediados del siglo pasado. 

Esos nuevos puntos de concentración deben ser atendidos por la arquitectura, de ahí el entusiasmo del arquitecto Enrique Norten (Ciudad de México, 1954) cuando habla del proyecto de Centros de Transferencia Modal (Cetram), que replantea la idea de centro y que articulará procesos y dinámicas que hoy se dan en una urbe con las dimensiones de la capital mexicana.

“En México, dice Norten, estamos equivocados con lo que es centro: Coyoacán no es un centro, San ángel no es un centro; eso es totalmente obsoleto, eso es pura nostalgia. Ahora lo que hay que inventar son los centros del futuro, cómo reordenar la ciudad”.

Cuando dice nuevos centros se refiere, por ejemplo, a estaciones de camión o del Metro, como Zaragoza, Chapultepec, Observatorio, Pantitlán, Politécnico, Ciudad Universitaria. “Estos núcleos se han dado por el transporte”, explica.

Este proyecto del gobierno de la Ciudad de México persigue que alrededor de estos nuevos centros o “nodos neurálgicos” se reordene la ciudad, se construyan viviendas, servicios, oficinas, clínicas. El arquitecto Norten destaca que esto va a crear una nueva red y un nuevo orden dentro de la ciudad.

Entre múltiples proyectos arquitectónicos, Norten y su despacho Ten Arquitectos participan en este proyecto de la ciudad que toma en cuenta los usos generados por la sociedad y el transporte como articulador, lo que, en sus palabras, responde a algo más real y orgánico.

En otros proyectos - de museos, bibliotecas, sedes universitarias, edificios para laboratorios y centros de salud, y proyectos de remodelación en centros históricos— la visión que Enrique Norten pretende ensalzar es la de reiventar la ciudad.

La incorporación o ampliación del espacio público es una de las premisas que siempre quiere dejar en cada proyecto: en ese sentido destaca lo que se logró en el Museo Amparo, en Puebla, con el fin de dar al visitante opciones, tiempos y generosidad en los espacios.

Otro tema que es básico de su arquitectura es el de revitalizar los espacios de la ciudad. Un modelo es el de los Cetram y otro, que también está en Puebla, es el del Paseo Bravo, un parque que por mucho tiempo fue el límite con la ciudad histórica y que en los últimos años se ha visto descuidado.

“Ahí la idea es cómo restaurar, cómo reinventar, dar nuevos usos, restaurar ese ambiente. Encontramos que hay varias escuelas; luego, los gobiernos del estado y de la ciudad quieren un centro de las artes, y nuestra propuesta no es hacer un nuevo edificio sino recuperar esa zona para que de manera casi orgánica y automática vaya cambiando, que se muden a esa zona otras instituciones educativas y culturales, que esto traiga estudiantes, gente joven; y lo que vendrá luego es vivienda y otros usos”.

En México y en otros países, especialmente en Estados Unidos, Norten desarrolla varios proyectos culturales donde no se trata sólo de construir una obra aislada sino de detonar nuevas dinámicas sociales a partir la edificación o integrar el nuevo edificio a otros que cambiarán la vida de un lugar.

En todo caso, aclara, hoy por hoy, las clasificaciones antiguas de museo, biblioteca, centro cultural, no son suficientes para alcanzar a definir lo que este tipo de proyectos persigue detonar en una ciudad.

“Es curioso encajonar a los proyectos bajo ciertas tipologías: cultura, comercio, vivienda; es muy difícil, vivimos en tiempos donde eso ya no existe. Las fronteras que antes teníamos, lo que llamábamos tipologías, ya no existen. Todos los proyectos, sobre todo cuando rebasan cierta escala y se vuelven proyectos de ciudad, que es lo que hacemos, se traslapan. Mientras más urbana se vuelve nuestra sociedad, es más rica la vida de la ciudad, ya no hay esas limitaciones”.

En ese sentido, precisa Norten, pretende “entender la arquitectura como una serie de planos transparentes, planos de información, que hay que sobreponer unos sobre otros. Hay muchas condiciones qué entender: técnicas, constructivas, económicas o, lo contrario: conceptuales, estéticas. La capacidad del arquitecto es identificar en esa cantidad de información qué es lo más importante”.

Entre sus proyectos en puerta están una biblioteca en el centro de Brooklyn y un museo de arte latinoamericano en San Francisco: “La cultura evidentemente detona desarrollo, genera energía, genera vida, y nos da oportunidad de reinventar el espacio público”.

Renovar y reinventar la ciudad con arquitectura

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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