martes, 20 de mayo de 2014

La arquitectura humanista y sustentable de Shigeru Ban

La arquitectura humanista y sustentable de Shigeru Ban

Múltiples sociedades son las que han tenido que renacer de las ruinas. Enfrentadas a situaciones de emergencia, como conflictos étnicos, desastres naturales, ambientales o sanitarios, millones de víctimas sufren el daño social, económico, alimentario, sanitario y medio ambiental.

En este escenario, surge el nombre de una persona excepcional que se ha convertido en fuente de inspiración: Shigeru Ban. Un personaje que ha logrado ayudar, a través de su profesión como arquitecto, construyendo refugios para miles de damnificados alrededor del mundo, como Ruanda, Turquía, India, Sri Lanka, China, Haití, Italia, Nueva Zelanda, Filipinas y Japón.

Gracias a su trabajo, este japonés hoy por hoy se ha convertido en un hombre que, al edificar viviendas, incide directamente en la reconstrucción física, social y psicológica tanto de la sociedad como de sus individuos, en franca congruencia con la admirable ideología en la que se basa al hacer uso de su talento:

“Incluso en áreas azotadas por desastres naturales, como arquitecto quiero crear edificios bellos. Aspiro a emocionar a la gente y mejorar sus vidas. Sin esta intención no sería posible crear arquitectura con contenido y hacer un servicio a la sociedad al mismo tiempo”

Así, con una reconocida trayectoria en el mundo de la arquitectura, Ban se ha distinguido no sólo por sus innovadores proyectos residenciales, de carácter público y privado, sino por su concepción acerca de la utilidad de la propia arquitectura, aplicada a proyectos de perfil humanitario.

“Hoy la Guerra Fría está liquidada; sin embargo, conflictos étnicos y regionales abundan en el mundo, creando una cantidad de refugiados sin precedentes; gente sin techo en su propio país. Además, los desastres naturales que destrozan los hogares y las vidas de la gente que los sufre parecen estar incrementando. La manera en que los arquitectos sirvan a la sociedad, particularmente a las minorías, puede convertirse en un factor importante a la hora de definir el carácter de esta era […]”, señala él mismo acerca de los alcances y/o la relevancia de su profesión.

En pocas palabras, es una persona que ha logrado vincular exitosamente la creatividad, sostenibilidad, excelencia de diseño y funcionalidad, con el compromiso social y humano de aportar y construir para ayudar a quienes más lo necesitan.

Arquitectura humanista y sustentable

Para Shigeru Ban, la duración de un edificio no tiene que ver con la fortaleza de los materiales con que está construido, ya que, como él mismo reconoce, el cemento puede ser destruido por un terremoto, mientras que el cartón resiste a este tipo de fenómenos.

Es por ello que el referido material se ha convertido en el gran protagonista de su obra, que, además de poco convencional para este propósito, es un recurso mucho muy barato. De igual forma, tratado adecuadamente se torna bastante fuerte, además de funcionar como muy buen aislante, impermeable e incombustible.

En su deseo de aprovechamiento, este talentoso personaje de la construcción ha aplicado otros materiales poco convencionales a sus obras, como plástico, tela, bambú laminado, estructuras de madera, materiales de embalaje y contenedores de barco.

Inicios e influencias

Shigeru Ban nació el 5 de agosto de 1957 en Tokio, Japón, en el seno de una familia acomodada. Su padre fue trabajador de la compañía automotriz Toyota, mientras que su madre se dedicó al diseño de alta costura.

De su infancia sobresale una anécdota acerca de su pasión por el diseño de estructuras: debido a que era frecuente que la familia contratara carpinteros para hacer remodelaciones a su casa de madera, comenzó a observar el trabajo artesanal que realizaban, por lo que él también comenzó a hacer pequeñas construcciones con los restos de madera que recogía.

Tiempo después, durante unas vacaciones de verano, elaboró la maqueta de una casa, misma que fue elegida como la mejor en su escuela. Aquel fue el impulso que detonó su decisión de estudiar arquitectura, por lo que viajó a Estados Unidos para cursarla en el Southern California Institute of Architecture (SCI-Arc).

Luego de aprender el modelado estructural utilizando papel, madera y bambú, vio que tenía una capacidad excepcional en esta área, buscó continuar especializándose en la Cooper Union School of Architecture. Al final del cuarto año de estudios, el también aficionado al rugby tomó un año sabático y trabajó en la oficina de Arata Isozaki en Tokio.

En aquel tiempo, Shigeru estuvo muy influido por la serie de las Case Study Houses, cuyo diseño se basó en la arquitectura tradicional japonesa, dato curioso si se toma en cuenta que él vivió siempre en una casa de estilo occidental.

De igual forma, despertó su admiración el trabajo de arquitectos como Buckminster Fuller, Jean Prouvé,Frei Otto, Alvar Aalto, Louis Kahn y Mies van der Rohe, de quienes retomó una idea fundamental: la necesidad de experimentar con la utilización de nuevos materiales y formas, así como el óptimo aprovechamiento del espacio.

Pese a tener poca experiencia laboral, en 1985 fundó su propio estudio en Tokio. Entre 1985 y 1986, organizó y diseñó las instalaciones de una exposición de Emilio Ambasz, una exposición de Alvar Aalto y una exposición de Judith Turner, para el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y su posterior montaje en la Galería Axis de Tokio. Ante la limitación en el presupuesto, Ban decidió no montar la exposición en estructuras de madera, sino en sus hoy característicos tubos de papel.

La dimensión humana
Para 1994, el oriundo del país del Sol Naciente descubre que existen cerca de 2 millones de refugiados que viven en condiciones deplorables, como resultado de la guerra civil de Ruanda. Ante ello, propuso la construcción de refugios de tubos de cartón al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), quien lo contrató como consultor.

Igualmente, después del Gran Terremoto de Kobe, Japón, en 1995, construyó la Paper Log House para ex refugiados vietnamitas que no pudieron vivir en las casas temporales previstas por el gobierno nipón. Con ayuda de estudiantes voluntarios construyó también la Iglesia de papel Takatori, decidiéndose así a fundar la Red de Arquitectos Voluntarios (VAN, por sus siglas en inglés), una ONG que realiza trabajo humanitario en situaciones de desastre.

Desde entonces “VAN” ha construido viviendas temporales para contrarrestar las necesidades a consecuencia de numerosas contingencias en sitios como Turquía (1999), el oeste de India (2001) o en Sri Lanka (2004). Como parte de esta misma labor, construyó una escuela temporal tras el terremoto de 2008 de Sichuan, China; una sala de conciertos en L' Aquila, Italia, dañado por el temblor de 2009, así como los refugios necesarios para albergar a los damnificados por el sismo que en 2010 devastó a Haití.

Luego del gran terremoto y tsunami ocurrido en Japón en marzo de 2011, VAN creó 1,800 mamparas de papel en más de 50 refugios de Fukushima, con la intención de otorgar un poco de privacidad a las familias. De igual forma, el organismo se encargó de construir viviendas temporales cimentadas en contenedores, en Onagawa, prefectura de Miyagi.

De igual forma, después del desastre ocasionado por terremoto de 2011 en Canterbury, Nueva Zelanda, Ban Shigeru edificó la Catedral anglicana, obra que fue tomada como símbolo de la reconstrucción de la ciudad de Christ church.

Entre muchos otros proyectos sobresalen la Biblioteca de un poeta (1991); la Curtain Wall House(1995); laNine Grid Square House (1997); la Cúpula de Papel (1998); la Naked House (2000); el pabellón de Japón para la Exposición Universal de Hannover, Alemania (2000); el Teatro de Papel en Ámsterdam (2003); el Museo Nómada de Nueva York (2005).

En 2006 construyó con tubos de cartón su estudio parisino en la terraza del Centre Pompidou, en donde trabajó seis años desarrollando el diseño del Museo de Metz, proyecto para el que también utilizó “containers” como estructuras prefabricadas.

Premio Pritzker de arquitectura 2014
El pasado 24 de marzo, Ban se hizo acreedor al Premio Pritzker de Arquitectura, el galardón más prestigioso en este rubro, reconociendo la gran labor de este talentoso y benevolente edificador de nuevas oportunidades.

“Es un arquitecto incansable cuya obra exuda optimismo. Donde otros pueden percibir retos casi imposibles de superar, Shigeru Ban ve una invitación a la acción. Donde otros pueden preferir tomar un camino ya probado, él ve la oportunidad de innovar. Es además un profesor comprometido que no sólo representa un modelo a seguir para la generación más joven, sino también una fuente de inspiración”, señaló el jurado de la premiación.

Desempeñándose también como profesor en prestigiadas universidades, tanto japonesas como estadounidenses, transmitiendo su cosmovisión a nuevas generaciones de arquitectos, sin duda este fue un merecido reconocimiento para un hombre que, incluso en las peores circunstancias, hace acopio de su creatividad y la proyecta de una forma propositiva, contribuyendo a la construcción de un mundo mejor.

La arquitectura humanista y sustentable de Shigeru Ban

La arquitectura humanista y sustentable de Shigeru Ban

La arquitectura humanista y sustentable de Shigeru Ban

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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