lunes, 20 de agosto de 2012

Una arquitectura que hace de una legendaria estructura historia viva

Una arquitectura que hace de una legendaria estructura historia viva

Cada país tiene en su haber diversos objetos y estructuras icónicas, que frente al resto del mundo representan su cultura, costumbres o parte de su historia.

El Reino Unido de Gran Bretaña, es uno de los territorios del viejo continente, que guarda un gran número de invaluables tesoros que es necesario conservar como legado artístico, no sólo de los propios británicos sino de la humanidad.

El denominado Cutty Sark, un velero construido en 1869, es una de estas piezas que desde hace muchos años, y a pesar de diversas vicisitudes, ha sido resguardada y restaurada para que personas de diversas partes del mundo puedan apreciar su belleza, además de que por medio de ella pueda conocerse parte de la historia de aquel país. Para ello, la firma de arquitectura Grimshaw Architects ha llevado a cabo un interesante proyecto, que además de proteger esta valiosa obra de la ingeniería naval la utiliza como parte de la arquitectura de su propio museo.

El Cutty Sark –imagen de la conocida marca de whiskey que también lleva su nombre- fue uno de los últimos veleros de tipo clipper en ser construidos en el siglo XIX. Esta estructura, entrañable para la otrora potencia naval que fue el reino unido, durante muchos años fue conservada en dique seco y convertido en museo, en Greenwich, Londres, sin embargo, en el año 2007, mientras era restaurado fue gravemente dañado por un incendio.

A pesar del lamentable siniestro que afectara el legendario navío, Grimshaw Architects, comandado por Sir Nicholas Grimshaw, ha concluido recientemente el proyecto de restauración de la estructura y la nueva base contenedora, cuya arquitectura, si bien es contemporánea, integra magistralmente las formas originales del velero.

Al respecto de la solución arquitectónica, Steve Rose del diario inglés The Guardian, describe al Cutty Sark y su contenedor como un curioso híbrido. “Su burbuja de vidrio no evoca el agua ni es suficientemente transparente para permitir que la parte baja del caso sea visible desde afuera. Da la impresión de que el barco se ha convertido en un aerodeslizador. Ya no es un barco ni un edificio, sino una extraña mezcla de ambos”.

El equipo de trabajo de Grimshaw, quería destacar las características formales del navío, para ello fue elevado unos tres metros sobre el dique seco y soportado con una estructura conformada por 24 vigas de acero directamente conectadas con el marco estructural metálico del Cutty Sark. De esta forma, el velero parece flotar, ya que debajo de él se crea así un nuevo espacio de exhibición, que permite que los visitantes puedan apreciar la embarcación literalmente desde todos sus ángulos.

Así también, el proyecto arquitectónico dotó a la nueva galería subterránea de una cubierta de cristal que corre a lo largo de la línea de flotación de la nave, estructura que permite tener una planta libre y amplia que, además de sus bondades museográficas y culturales, puede ser utilizada como salón de eventos sociales.

La solución propuesta por Grimshaw, hacen que el Barco y el edificio se aprecien como una sola estructura, que juega con lo nuevo y lo antiguo. En este caso el juego con los colores y texturas del hierro de la estructura de la nave, y el acero de la estructura del edificio, fueron una pieza clave para la integración de ambos elementos.

Además de la creación de un espacio que conserva a la vez que permite admirar de mejor forma la belleza del Cutty Sark, se dejó abierto el interior del barco, para que los visitantes puedan conocer la forma en que se viajaba en el navío.

En este caso, los visitantes son llevados a través de la bodega, en la cubierta intermedia del barco de techo bajo, para salir por la superior, en la que diversos artefactos y exhibiciones cuentan la historia de este velero, que luego de transportar té desde China, cargó lana desde Australia, fue vendido a una empresa portuguesa y regresó a manos inglesas en la década de los años veinte.
Adicionalmente se añadieron una rampa para discapacitados y salidas de emergencia enmarcadas en acero y vidrio.

Arquitectos: Grimshaw
Lugar: Londres, Inglaterra
Cliente: The Cutty Sark Trust
Partner: Chris Nash
Associate Director: Diane Metcalfe
Arquitectos del proyecto: 
 Jorrín Ten-han, Den Farnworth
Arquitecto: Joe Laslett
Director: Steve Brown
Fotografías: Jim Stephenson

Un poco más sobre la historia del Cutty Sark.

Este legendario velero de tipo clipper, fue creado por el ingeniero naval Hercules Linton y construido en 1869 en Dumbarton, Escocia, por los astilleros Scott & Linton, debe su nombre a un personaje de ficción llamado Cutty Sark, una bruja danzarina de un poema cómico de Robert Burns publicado en 1791.

El Cutty Sark tenía como tarea el comercio de té que, en el siglo XIX, a era muy activo en las líneas entre China y Londres. Este comercio generaba grandes beneficios si se llegaba a Gran Bretaña con el primer té de la temporada.

A finales del siglo XIX los clipper fueron sustituidos por los barcos de vapor en la carrera del té. Podían pasar a través del Canal de Suez y, además, la entrega de la carga era más fiable. El Cutty Sark fue destinado entonces al comercio de lana con Australia.

En 1895 el Cutty Sark fue vendido a la naviera portuguesa Ferreira y se rebautizó con ese nombre. En 1916 fue reformado en profundidad, reconvertido en goleta en el puerto de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y rebautizado como Maria do Amparo.

En 1922 el capitán Wilfred Dowman compró el buque, lo devolvió a su aspecto original y destinó la embarcación como buque de entrenamiento. En 1954 fue llevado a Greenwich y emplazado en dique seco, funcionando desde entonces como barco-museo.

Una arquitectura que hace de una legendaria estructura historia viva

Una arquitectura que hace de una legendaria estructura historia viva

Una arquitectura que hace de una legendaria estructura historia viva

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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