jueves, 1 de marzo de 2012

Para un mundo incierto, nuevas arquitecturas

Para un mundo incierto, nuevas arquitecturas

Desde hace más de una década los cambios climáticos y muchos otros cataclismos derivados del deterioro del medio ambiente han puesto en alerta, alrededor del mundo, a profesionales de diversas disciplinas científicas y artísticas.

Una nueva conciencia en torno al cuidado del medio ambiente ha generado una serie de proyectos que tienen como prioridad el cuidado de la naturaleza y los recursos no renovables. En otros casos, ha generado proyectos a prueba de desastres naturales como: sismos, huracanes, inundaciones, etc., que debido al deterioro del medio ambiente son cada vez más frecuentes y de mayor intensidad.

Muchas de estas propuestas si bien, en muchos casos son derivadas de las nuevas herramientas tecnológicas -que permiten construir en menos tiempo, de forma más limpia, sin desperdiciar materiales y de forma más segura-, proponen el aprovechamiento de las energías renovables como la energía eólica o la energía solar, y retomar los sistemas y materiales constructivos primigenios, pues se ha comprobado que éstos son mucho menos agresivos con el medio ambiente o incluso pueden ayudar a regenerarlo.

Un mundo incierto como el que vivimos hoy en día, supone una arquitectura nueva, de estructuras más seguras y resistentes, adaptables a diferentes climas y circunstancias, más ligera, transportable, diferente a la que hoy habitamos.

Una de estas nuevas propuestas de arquitectura es, Ovulution, un proyecto que además de la construcción de una vivienda adaptable a todo tipo de climas y terrenos, plantea un cambio de filosofía de vida, orientado a “recuperar totalmente los sentidos naturales del hombre”. Bajo esta premisa, los creadores del proyecto, buscan redistribuir la energía vital de los seres humanos hacia valores y actitudes fundamentales, que permitan alcanzar una mejor calidad de vida.

El diseño de la casa, además de estético, es aerodinámico, antisísmico y flotante y supone algunas ventajas ecológicas, por ejemplo, obtener agua del aire mediante un sistema de condensación; y generar energía eléctrica y calefacción mediante un sistema de paneles fotovoltaicos.

La vivienda tiene la forma de un huevo, mide 90 metros cuadrados, y sus diferentes locales se distribuyen en tres plantas: sótano, planta baja y primer piso. La construcción de la vivienda propone un encofrado, dentro del cual se colocan todas las instalaciones de la casa, ventanas y un hueco para la escalera.

En la cubierta de la casa hay una linternilla, rodeada por una ventana en forma de espiral que rodea toda la casa, ambos elementos permiten que el espacio interior siempre se ilumine con la luz del sol. Desde la cubierta también, se recuperan las aguas de lluvias, que se guardan en una cisterna de 9000 litros, ubicada en el sótano de la casa.

La casa fue diseñada para permanecer siempre en posición vertical y no lleva cimentación, ya que lleva una carga más grande de concreto en la parte inferior de la estructura oval, además de la cisterna, lo que no permite que cambie de posición. Esta solución, hace de la casa una estructura a la que no le afectan los movimientos sísmicos, los fuertes vientos o las inundaciones, pues su forma es también aerodinámica y permite que flote como una boya de barco.

Gracias al diseño oval, las ondas como el sonido no pueden penetrar ya que rebotan en la superficie. El espesor del cascarón es de 20cm y lleva 5 pilares en forma pentagonal, lo que la hace una casa una estructura muy resistente y segura.

En el sótano de la casa se encuentran la cisterna, de 9000 litros y las instalaciones, que incluyen: sistemas eléctricos fotovoltáicos, baterías, bomba de agua, sistema de depuración de agua, sistema de condensación de agua, espacio 20 m2.

En la planta baja, se ubican: la sala de estar, un baño, la cocina y una despensa, mientras que en el primer piso es una planta libre que cuenta solamente con un baño, para que los usuarios acomoden el espacio como mejor les convenga. El techo de la vivienda es una cúpula de madera con opciones de otros materiales.

Otro interesante proyecto, que fue diseñado bajo la premisa de salvaguardar el medio ambiente es la denominada Blowhouse: A life support unit, del arquitecto australiano Paul Morgan. El escenario del que parte Morgan para el diseño de esta casa es desolador: un desierto australiano, que en el año 2030, con los cambios climáticos, ha cubierto casi todo el continente. Las temperaturas se han elevado, ha aumentado el nivel del mar y las lluvias han disminuido. Muchas especies animales y vegetales se han extinguido. Australia presenta una sequía terminal.

En este fatídico contexto aparece Blowhouse, que se levanta para salvaguardar el medio ambiente; su diseño especulativo es una unidad de apoyo, preservación y renovación de la vida mediante la creación de micro-ecologías. El punto de partida de diseño de la Blowhouse es crear una estructura autosustentable que pueda generar su propia energía mediante el uso de la energía eólica y formar con ella una especie de pulmón medioambiental.

El proyecto denominado como “El Arca” es otra propuesta que intenta dar respuesta a los problemas derivados del cambio climático, pero a diferencia Ovulution y Blowhouse este es un hotel de 5 estrellas.

Diseñada por el despacho ruso de arquitectura Remistudio, en el marco del programa “Arquitectura para la Atención de Desastres” de la Unión Internacional de Arquitectos, El Arca es un prototipo de hotel a prueba de desastres naturales con forma de caracol marino que, en caso de inundación puede flotar autónomamente sobre el agua, o en el caso de un sismo puede resistir movimientos de gran magnitud, debido a su ligera estructura semienterrada hecha a base de arcos.

El diseño de las instalaciones del edificio, permite una relación óptima entre su volumen y su superficie externa, proporcionando además eficiencia energética. El material con el que se propone sea cubierta la estructura es ETFE, un plástico de reciente creación que es mucho más resistente y ligero que el acero.

Dentro de este mismo contexto de las estructuras sustentables y a prueba de cataclismos han surgido propuestas que no sólo son resistentes sino que se pueden reparar solas, este es el caso del proyecto denominado como “Intelligent, Safe and Secure Buildings” (que en español significa: Edificios inteligentes y seguros), realizado por investigadores de la Universidad de Leeds y que consiste en una casa construida con nanotecnologías, que es capaz de auto repararse en caso de sismo. La casa está ubicada desde diciembre de 2010 en la ladera de una montaña en Grecia.

El edificio, según sus creadores, podrá resistir los terremotos gracias a sensores de vibraciones, y a su capacidad de arreglar por sí sola las grietas que sufran sus muros, capacidad conseguida gracias a un material formado por nanopartículas poliméricas que pasan a estado líquido si se someten a presión. Dicho líquido fluye y rellena las grietas y después se endurece y forma un material sólido, arreglando así las roturas que sufra el edificio.

Es importante mencionar que las propuestas antes mencionadas, son todavía prototipos experimentales, algunos incluso no han sido construidos, no obstante, todas estas propuestas son viables y necesarias, considerando que el planeta ha sufrido muchos cambios en los últimos años, y que por ello, sus habitantes necesitan de arquitecturas que les ayuden a deteriorar lo menos posible el entorno y les den la mayor protección ante fenómenos naturales que hemos podido ver, sobre todo en los últimos diez años, han sido de mayor intensidad que en tiempos pasados. La arquitectura tiene que cambiar; para un mundo incierto, se necesitan nuevas arquitecturas.

Para un mundo incierto, nuevas arquitecturas

Para un mundo incierto, nuevas arquitecturas

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Para un mundo incierto, nuevas arquitecturas

Por iiarquitectos y arq.com.mx

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