jueves, 18 de febrero de 2010

Una enorme huella del agua sobre la tierra, Suncheon International Wetlands Center, G. Lab : Gansam y Asociados

Una enorme huella del agua sobre la tierra, Suncheon International Wetlands Center, G. Lab : Gansam y Asociados

En un terreno de 33,000 m2, ubicado en la Bahía de Suncheon, Corea, el despacho de arquitectura G. Lab, de los arquitectos de Gansam y Asociados de Seúl, ha diseñado un interesante proyecto, cuya intención principal es la preservación de uno de los ecosistemas más complejos y singulares que existen en la naturaleza: los humedales.

Desde la antigüedad, la belleza de la naturaleza ha sido para los seres humanos una interminable fuente de inspiración artística. A lo largo de la historia, la Arquitectura ha pretendido integrarse en la naturaleza, de hecho, las edificaciones primitivas eran una imitación de la misma.

A pesar de que la realidad de la Arquitectura contemporánea se basa cada vez más en el predominio de lo artificial, desde hace varios años, se han llevado a cabo algunas edificaciones conciliadas con la naturaleza, que retoman las características del lugar y el entorno donde se ubican.

Recientemente en la bahía Suncheon, conformada por amplios pantanos mareales que forman uno de los ecosistemas costeros más diversos y hermosos que existen en el mundo, el despacho G. Lab, de los arquitectos de Gansam y Asociados de Seúl, ha diseñado un centro de convenciones, denominado -Suncheon International Wetlands Center-, en el que la gente puede disfrutar de la belleza de los humedales

La premisa de diseño que dio forma a este conjunto fue, que los visitantes pudieran recorrer de extremo a extremo el centro, disfrutando siempre de la Bahía de Suncheon, lo que arquitectónicamente se tradujo en una serie de andadores o -senderos-, en algunos casos recubiertos de madera y en otros con césped. La disposición y volumetría de los edificios y los corredores que se mueven de arriba abajo simulan las huellas que deja la corriente del agua de los humedales sobre la tierra.

El movimiento ondulante de los andadores, que en ocasiones funcionan como cubierta de algunos de los edificios, permite a los visitantes experimentar el cambio topográfico del terreno, que poco a poco desciende del bosque hacia las lagunas y pantanos.

Los caminos serpenteantes conducen a los diversos locales que integran el conjunto, que si bien, todos guardan relación formal entre ellos, cada uno en lo individual cumple una función diferente.

Los edificios y las circulaciones exteriores fueron diseñados para afectar mínimamente el orden natural del lugar. El emplazamiento de los diferentes locales, que se intercalan entre los senderos y algunos huecos donde corre el agua proveniente de los humedales, enfatiza tanto el paisaje montañoso como el paisaje lacustre, creando así continuidad visual entre las superficies construidas, el agua y la vegetación.

Las fachadas de los edificios están construidas de cristal verde montado sobre estructuras verticales de aluminio, que en algunos casos están ornamentadas con listones de madera colocadas horizontalmente, al mismo tiempo que remiten a los carrizales, típicos de esta región de Asia, acentúan las superficies ondulantes de las fachadas, además de que al interior permiten un interesante juego de claro oscuros.

En general, el diseño del Centro de convenciones pretende conectar a los visitantes con la naturaleza y enseñarles lo que representan los ecosistemas de los humedales, además de fomentar la preservación de los mismos.


Por Arq.com.mx

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