domingo, 28 de febrero de 2010

Cuicuilco

Cuicuilco
LA PRIMER CIUDAD ASENTADA EN EL VALLE DE MÉXICO

Cuicuilco (que según Zelia Nuttall quiere decir lugar donde se hacen cantos y danzas, aunque según otras versiones quiere decir lugar de colores y cantos) es una zona arqueológica localizada en el Pedregal de San Ángel en el sur de la Ciudad de México, Distrito Federal, en el cruce de avenida Insurgentes Sur y Periférico. Fue uno de los primeros y más importantes centros ceremoniales en el Valle de México.

Cuicuilco ha arrojado datos fundamentales para el conocimiento de Mesoamérica.Sus dimensiones, están presentes en una área de más de 6 kilómetros.

Su riqueza radica en que es la ciudad más antigua del valle de México y quizá uno de los primeros asentamientos mesoamericanos, indispensable para explicar el desarrollo de las altas culturas de esta región en tanto que en ella aparecen por primera vez la arquitectura a gran escala, en un asentamiento de grandes dimensiones construido por una población que ya incluye virtualmente todos los estratos sociales característicos de Mesoamérica; ahí también se encuentra uno de los primeros registros escritos de la Cuenca de México.

El valor básico de Cuicuilco es que su desarrollo de aproximadamente mil años permite observar desde la aparición de la arquitectura temprana de tierra hasta la arquitectura compleja de piedra. Es el testimonio del paso de las sociedades aldeanas agrícolas a los estados mesoamericanos.

En la zona arqueológica se ha localizado escultura de piedra, pintura arquitectónica, cerámica de la clase más elaborada de Mesoamérica, hay trabajo en bajo relieve y figurillas de barro; es decir que en Cuicuilco se desarrolló la alta cultura más antigua del altiplano, que si bien no se trata de una urbe con todos los servicios sí es el estado organizado más temprano.

HISTORIA

Los asentamientos humanos más antiguos que se conocen del sitio datan del 1200 adC, pero se cree que en esa época Cuicuilco estaba constituído por una comunidad puramente agrícola. Poco a poco comenzó la formación de un centro urbano, y aparecieron las cabeceras, que son plataformas de tierra cónoco-truncadas, lugares de jerarquía mayor que funcionaban como centros de integración. En su período de desarrollo recibió influencias importantes de la civilización Olmeca.

Poco a poco Cuicuilco empezó a crecer. Se convirtió en un punto de encuentro entre la parte occidental de la cuenca de México (que normalmente se conoce como El valle de México) y Tollocan (ahora Toluca).

Entre 800 y 600 adC los cuicuilcas contruyeron la que permaneció como la principal estructura de la zona. Se trata de una pirámide de base circular (muy raro en Mesoamérica), que se ha creído, está relacionada con deidades del viento. Gracias a ello, Cuicuilco adquirió una importancia especial como centro religioso en el Altiplano Central de México.

Entre los años 600 y 200 adC, los cuicuilcas desarrollaron cerámica totalmente diferente a la del resto de las culturas mesoamericanas, y la ciudad se desarrolló enormemente. Como centro urbano llegó a ser muy importante, con una sociedad avanzada y jerarquizada. Existían todas las clases sociales que caractizaron a las ciudades-estado mesoamericanas: había campesinos, artesanos, militares, sacerdotes y gobernantes.

La fuerte actividad volcánica del Xitle empezó cerca del año 100 adC, y se reflejó en la vida cultural de Cuicuilco como una ferviente adoración a los dioses del fuego.
El declive de Cuicuilco comenzó a principios del siglo I adC, ante el creciente auge de Teotihuacan como centro de influencia cultural y religiosa. Aunque hubo algunos períodos de recuperación, la ciudad fue perdiendo esplendor.

Por el año 400 el volcán Xitle, ubicado en las inmediaciones de la serranía del Ajusco, hizo erupción sepultando y destruyendo lo que aún quedaba de Cuicuilco y de Copilco (otro importante centro ceremonial contemporáneo de aquél). Este desastre provocó la dispersión de la cultura cuicuilca en el centro de México. Se sabe que Teotihuacan acogió a una gran parte de los cuicuilcas e incorporó muchos rasgos de su cultura.

Tenemos pocos datos acerca de su organización social; sin embargo, algunas de las figuras encontradas nos indican la aparición de un grupo privilegiado pues en algunos casos aparecen con adornos que seguramente portaban aquellos que ejercían el poder.

Por otra parte, las tumbas encontradas bajo las casas o en los campos, parecen indicar un culto a la muerte y su integración al ciclo vital. Los enterramientos permiten detectar las diferencias sociales que existían, pues los cadáveres se acompañaban con ofrendas, determinadas por el status social.

El Xitle, un pequeño volcán localizado en las faldas del Ajusco, hizo erupción hace aproximadamente 2.000 años, cubriendo a las localidades de Cuicuilco y Copilco con una capa cenizas y lava que provocó el abandono precipitado de esas localidades.

El Xitle o Xictli, que significa "ombligo", recibió ese nombre por la forma de su cono. Aunque el volcán alcanza una altura de 3.128 metros sobre el nivel del mar, se levanta apenas 150 metros sobre el terreno circundante. Debido a que los asentamientos prehispánicos fueron cubiertos por la lava, no sufrieron alteraciones culturales posteriores; por lo tanto se pudieron preservar los contextos arqueológicos del llamado periodo Preclásico (aproximadamente del 1000 al 100 a.C.).

La localidad de Cuicuilco fue descubierta en 1922 por Manuel Gamio, y su exploración ha continuado hasta el día de hoy. La ciudad fue construida alrededor de un gran centro ceremonial (Cuicuilco "A"), con una extensa zona urbana (Cuicuilco "B") que incluía plazas y avenidas bordeando una serie de pequeños estanques. Byron Cummings, entre 1922 y 1925, realizó la primera excavación sistemática, restaurando el Gran Basamento (la famosa "Pirámide").

En 1967 se efectuó el rescate arqueológico del asentamiento de Cuicuilco "B", explorada inicialmente en 1957 por Heyzer y Bennyhoff. Cuicuilco "C" fue descubierta en 1990. Otra importante campaña de excavación se efectuó en 1995, que permitió conocer el papel del sitio en el origen y desarrollo de las sociedades estratificadas del periodo Formativo Tardío (del año 600 al 100 a.C.).

La famosa "pirámide", la primera pirámide de piedra de México, suele datarse de alrededor del año 500 a.C. La base del monumento es una plataforma circular de alrededor de 122 metros de diámetro, que contiene una rampa que una vez llevó al altar en la cúspide a 27 metros de altura sobre el nivel del suelo.

Fue construida de roca bastas y revestida con una cobertura de arcilla. Curiosamente, el término "pirámide" aplicado a esta estructura resulta particularmente inadecuado, ya que desde el punto de vista geométrico no se trata en modo alguno de una pirámide, pues su forma es cónica.

La creencia tan comúnmente divulgada de que un flujo de lava antiquísimo, "datable" en el año 6000 u 8000 a.C., cubrió parcialmente la "pirámide" de Cuicuilco, y que por lo tanto está es de una antigüedad incongruente con los conocimientos aceptados acerca del desarrollo de las culturas mesoamericanas, simplemente carece de base. La paradoja no existe, pues la geología no contradice los hallazgos arqueológicos.

Los datos geológicos invocados por los "revisionistas" en su intento de crear un misterio aparentemente insoluble no son otra cosa que ficciones, corregidas y ampliadas mientras van pasando de divulgador en divulgador. Esto es algo que se sospecha de entrada si se observan dos hechos curiosos: la pudorosa reticencia de los divulgadores a definir la naturaleza concreta de los "datos geológicos" en que se apoyan, y la no menos curiosa omisión de los nombres de los "geólogos" que defienden esas dataciones inmemoriales.

El único nombre, invocado invariablemente, es el de Byron Cummings, junto con su trabajo de la década de los veinte. Por fortuna, algo han avanzado los conocimientos arqueológicos y las técnicas de datación desde esa época, aunque haya gente que opte por la comodidad de no darse por enterada.

Cuicuilco está dividido en dos zonas. La primera es conocida como Cuicuilco A y es donde se ubica el centro ceremonial. La otra es el llamado Cuicuilco B , en el centro deportivo Villa Olímpica

Su importancia es reconocida por todos los historiadores y arquéologos, sobre todo si se le compara con otras zonas arqueológicas como Teotihuacan y Tula. El principal obstáculo de su estudio es que la zona está cubierta con lava y esto dificulta los trabajos de excarvación. A esta dificultad se suma la urbanización de la zona con construcciones directamente encima del sitio arqueológico.


Por iiarquitectos

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