miércoles, 6 de enero de 2010

Las Siete Maravillas del Mundo Antiguo

Las siete Maravillas del Mundo Antiguo

Las siete maravillas del mundo, obras arquitectónicas y artísticas que fueron consideradas por los historiadores de la Roma clásica como las muestras más extraordinarias de la antigüedad.

Las pirámides de Gizeh, en Egipto, construidas durante la IV dinastía (c. 2680 a.C.-c. 2544 a.C.), constituyen el conjunto más antiguo de las siete maravillas y el único que ha sobrevivido hasta nuestros días.
La Gran pirámide de Gizeh, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y la más famosa de las pirámides, sirvió como tumba del Faraón Keops. Se calcula que su tiempo de construcción fue de 23 años, constituida por alrededor de 2.500.000 bloques de piedra cuyo peso medio sería de 2 toneladas por bloque, llegando a pesar algunos de ellos hasta las 60 toneladas de peso. Originalmente, estaba recubierta por alrededor de unos 25.000 bloques de piedra blanca caliza pulidos, creando así cuatro caras perfectamente lisas que reflejaban los rayos del sol.

Los jardines colgantes de Babilonia, probablemente construidos por el rey Nabucodonosor II hacia el 600 a.C., consistían en una serie de terrazas ajardinadas que formaban una especie de montaña artificial.
Los Jardines colgantes de Babilonia y las paredes de Babilonia fueron considerados una de las Siete Maravillas del Mundo y ambos fueron supuestamente construidos por Nabucodonosor alrededor del 600 a.C. aunque se duda si realmente existieron físicamente.
Sin embargo hay poca evidencia sobre su existencia, aparte de evidencia circunstancial encontrada en una excavación en el palacio de Babilonia. Según la historia, el rey de Babilonia por aquellos tiempos, Nabucodonosor II, se sentía inmensamente triste al ver que su mujer, una princesa meda, criada entre montes y bosques, se sentía mal al vivir en una ciudad tan llana como Babilonia. Entonces, Nabucodonosor ordenó construir los mayores jardines jamás construidos por el hombre, para que imitaran la forma y aspecto de un monte. Para ello, creó una pirámide escalonada en la que plantó exuberantes palmeras, arbustos, flores y todo tipo de plantas. Además ingenió una noria de agua para regar los jardines.
El esplendor de los jardines colgantes era inmenso. Pero cuando la ciudad estaba en decadencia los mismos fueros incendiados.

La estatua criselefantina de Zeus (mediados del siglo V a.C.) fue una figura de 12 m de altura tallada por el escultor griego Fidias para ocupar la cella del templo de Zeus en Olimpia.
La estatua de Zeus en Olimpia, esculpida por el gran escultor griego Fidias (siglo V a.C.) en el año 433 a.C., fue considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

En el año 394, fue transportada a Constantinopla, donde se dice que fue destruida por un incendio. La estatua ocupaba la totalidad del ancho del pasillo del templo construido para albergarla. Zeus fue esculpido en marfil y fue sentado sobre un majestuoso trono hecho de madera de cedro embutida con marfil, oro, ébano y piedras preciosas. Sobre la mano derecha de Zeus se encontraba una pequeña estatua de Niké, la diosa griega de la victoria, y sobre su mano izquierda se encontraba un cetro brillante con un águila en la punta.

El templo de Artemisa en Éfeso (Grecia, 356 a.C.) combinaba su imponente tamaño con una profusa ornamentación helenística y fue destruido por los bárbaros en el año 262 d.C.
El Templo de Artemisa es un templo dedicado a la diosa Artemisa (o Diana para los Romanos) en la ciudad de Éfeso, Turquía.
Su construcción fue comenzada por rey Creso de Lidia y duró unos 120 años. De grandes dimensiones y hermosa arquitectura.
El templo estaba compuesto por numerosos edificios, que los arqueólogos denominaron con letras sucesivas. El edificio más antiguo e importante era el de el Templo de Artemisa fue destruido por un incendio en el año 356 A.C.

El mausoleo de Halicarnaso (c. 353 a.C.) era una tumba monumental, esculpida por los mejores artistas de la época para el rey Mausolo de Caria (Asia Menor), de la que tan sólo se conservan algunos fragmentos. La construcción de esta monumental tumba fue encargada a los arquitectos Sátiros y Piteos,
El mausoleo de Halicarnaso era una tumba monumental de mármol blanco, considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Fue construida en honor a Mausolo, rey de Caria.

Según los historiadores, la vida de Mausolo no tiene nada destacable exceptuando la construcción de su tumba. El proyecto fue concebido por Artemisa, su esposa y hermana. La construcción pudo haber comenzado durante el reinado de Mausolo y pudo haber sido terminado alrededor del 350 A.C., tres años después de la muerte de Mausolo y un año después del fallecimiento de Artemisa.
quienes construyeron una estructura rectangular de 30 por 40 m, sobre ella 117 columnas jónicas en dos hileras sosteniendo el techo en forma de pirámide escalonada, y sobre este último la estatua de una cuadriga con las esfinges del rey y la reina, alcanzando en conjunto unos 50 m de altura. Para completar esta maravilla, los mejores escultores griegos de la época tallaron figuras y relieves en su estructura.
Soportó las invasiones y destrucción de la ciudad por parte de Alejandro Magno, los bárbaros y los árabes, pero, finalmente, fue destruido por un terremoto en el año 1404.
Durante el siglo XIV los Caballeros de San Juan lo terminaron de demoler y utilizaron los restos para la construcción del Castillo San Pedro de Halicarnaso. La tumba fue saqueada por ladrones y por eso hoy ya no quedan resto de ella. La estatua superior se salvó y hoy se la puede admirar en el Museo Británico en Londres.

El Coloso de Rodas fue una estatua de bronce de 30 m de altura que representaba a Helios, dios griego del Sol, erigida entre el 303 a.C. y el 280 a.C. como puerta de entrada a la bahía de Rodas y destruida parcialmente en el 225 a.C.

Erigida en la isla de Rodas, Grecia, en el siglo III a.C. por el escultor Cares de Lindos. Su tamaño era aproximadamente el de la moderna Estatua de la Libertad, ubicada en Nueva York, aunque descansaba sobre una plataforma menos elevada. Fue una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
En el año 305 a.C., Rodas, que en las luchas de los Diadocos; Para apoderarse de la ciudad, Demetrio debió iniciar la construcción de varias torres de asedio con el fin de asaltar las murallas. La primera de estas torres estaba montada en seis barcos, pero naufragaron en una tormenta antes de ser utilizados. En el año 304 a.C., una flota enviada por Ptolomeo I, aliado de Rodas, hizo huir precipitadamente a Demetrio, quien abandonó la mayor parte de su armamento de asedio. A pesar de su fracaso frente a los muros de Rodas, Demetrio obtuvo el sobrenombre de "conquistador de ciudades" por sus éxitos militares.
Para celebrar su victoria, los rodios decidieron erigir una estatua gigantesca al dios Helios, protector de la ciudad. Su construcción fue encargada a Cares, nativo de la isla, que ya antes había realizado estatuas de gran tamaño. Su maestro, el célebre Lisipo, había esculpido una estatua de Zeus de 10 metros de altura.
Años mas tarde después de su construcción, 56 para ser exactos, en el año 223 adC un terremoto derribó la colosal obra, pero los habitantes de Rodas decidieron dejar sus restos en el mismo lugar donde cayeron por seguir el designio de un oráculo. Y así ocurrió durante novecientos años aproximadamente, hasta que en el año 654 dC los musulmanes se apoderaron del bronce como botín en una de sus incursiones.

El faro de Alejandría (c. 280 a.C.), situado en una isla de la bahía de Alejandría, se convirtió en el faro más célebre de la antigüedad gracias a su impresionante altura de 134 m, pero fue destruido en el siglo XIV.

Construido en el 279 a.C. por Sostrato de Cnido por orden de Ptolomeo I en la isla de Faro frente a Alejandría, consistía en una gigantesca torre sobre la que una hoguera permanente marcaba la posición de la ciudad a los navegantes, dado que la costa en esa zona era demasiado llana y se carecía, por tanto, de cualquier referencia para la navegación.
Para su construcción se utilizaron grandes bloques de vidrio que fueron utilizados como cimientos para aumentar la resistencia contra la fuerza del mar. El resto del edificio era de forma octogonal sobre una plataforma de base cuadrada y estaba compuesto de bloques de mármol unidos con plomo fundido. En la parte más alta, un gran espejo metálico reflejaba la luz del sol durante el día y por la noche proyectaba la de una gran hoguera a una distancia de hasta 50 km.
Con la excepción de la Gran Pirámide de Gizeh, sólo el faro sobrevivió al resto de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Sin embargo, fue severamente dañado por los terremotos de 1303 y 1323 hasta el punto de que el viajero árabe Ibn Battuta escribió que le había sido imposible entrar en las ruinas. Los restos desaparecieron en 1480 cuando el sultán de Egipto Qaitbay usó las ruinas para construir una fortaleza en la zona.

Por iiarquitectos

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